“Sancta María de Guadalupe,

Gratia plena, Mater Dei,

Hispaniarum Regina,

Ora pro nobis peccatoribus”.

Con esta inscripción latina grabada en la lustrina de la imperial corona, Santa María de Guadalupe, Patrona de Extremadura, fue coronada canónicamente el 12 de octubre de 1928 por su Majestad Alfonso XIII y el Cardenal Segura, arzobispo de Toledo, primado de España, legado especial de S.S. Pío XI, como Reina de las Españas.

            Este acontecimiento ha sido el hecho más importante en la vida de este Santuario, después de la aparición y hallazgo de Nuestra Señora de Guadalupe al pastor Gil Cordero, a finales de siglo XIII.

Durante siete siglos la piedad guadalupense ha florecido para honra y gloria de Nuestra Señora en vivificantes y ejemplares cofradías y hermandades. En época jerónima (1389-1835) eran varias las cofradías que contribuyeron al sostenimiento de albergues y hospitales para el cuidado de peregrinos y enfermos. En 1820, tras el Censo informativo que el Ayuntamiento de Guadalupe llevó a cabo con motivo de la primera exclaustración dice al referirse a  la Cofradía  de la Pasión:

“Es su instituto  penitenciarse, visitar a los enfermos y siendo Cofrades  socorrer sus necesidades a los que hallándose grabados han de velar auxiliándolos  hasta su fallecimiento por turno, concurriendo todos los Hermanos al Entierro con las insignias y ceras de la Cofradía…”

             Además de ésta, existieron otras en la villa y puebla, como la de San Sebastián, la de las Beatas de Mayor, especie de congregación-beaterio, dedicada a la Anunciación de Nuestra Señora, la Cofradía de San Bartolomé, la de Nuestra Señora de la O, la del Santísimo Sacramento, la de Santiago y Santa Ana y la de San Juan, de las que hoy solamente quedan en pie algunos de sus edificios.

Con la llegada de la Orden Franciscana en 1908, también afloraron las hermandades o asociaciones, como la Hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, creada un año después e integrada por hombres y mujeres de Guadalupe y a la que por derecho debían pertenecer los Caballeros de Guadalupe, El Sagrado Corazón de Jesús, Juventud Antoniana, Hijas de María, Asociación de Damas de Guadalupe, Hermandad del Santo Entierro y de la Soledad.

 Pero fue el fruto sazonado de la Coronación, el que brotó en el corazón de los guadalupenses el 12 de marzo de 1929, con la inauguración de la Guardia de Honor de Caballeros de Nuestra Señora de Guadalupe, cuyo objeto era rendir homenaje de devoción y amor filial a María Santísima y perpetuar para siempre su gloriosa coronación, al mismo tiempo que, reavivar en el corazón de sus miembros la devoción y práctica que durante siglos guardaron siempre sus mayores, tal como se recoge en el título preliminar de su primer Reglamento, aprobado en 1930:

 “Se propone rendir homenaje de devoción y amor filial a María Santísima, estableciendo una Guardia de Honor ante su venerada imagen de Guadalupe, en memoria de su gloriosa Coronación Canónica realizada solemnemente el día 12 de Octubre del año 1928, en testimonio de fidelidad inquebrantable a la excelsa Reina de los cielos y tierra, y en acción de gracias por los inmensos beneficios que debe España y especialmente Extremadura a su bendita intercesión y singular predilección de Guadalupe. El ideal de esta asociación es reavivar en el corazón de sus miembros la devoción intensa y práctica que en el transcurso  de los siglos guardaron siempre vuestros mayores a Santa María de Guadalupe, a fin de vivir y morir bajo su protección y promover en las almas y en la asociación el reinado de Nuestro Señor Jesucristo”.

            El 10 de febrero de 1929, se constituyó la Guardia de Honor de Caballeros de Nuestra Señora de Guadalupe con setenta y un miembros. En esta primera sesión se nombró  a su Junta directiva, bajo la presidencia de fray Lázaro María Epelde y Uranga, párroco de Guadalupe y se acordó celebrar su inauguración el 12 de marzo del presente año, con solemnes actos: bendición  de la bandera de la Asociación, imposición de insignias, misa de comunión general y misa solemne con sermón, consagración de la Guardia a Nuestra Señora y procesión con bandera y música por la plaza.

La primera Junta directiva estuvo formada por seis miembros y dos vocales suplentes:

Presidente: Manuel Mayoral Rodríguez, natural de Cañamero y funcionario de correos, quien permaneció en el cargo hasta 1936, año de su traslado de Guadalupe a Hervás. Mereció por su amor y servicio a Nuestra Madre y Reina de Guadalupe el nombramiento de Presidente Honorario perpetuo.

Secretario: Julián de Luna Muñiz, quien ejerció loablemente su cargo, con algún intervalo, hasta su muerte acaecida en 1961. Su dedicación y trabajo le valió el reconocimiento de Secretario Honorario perpetuo.

Tesorero: Manuel Plaza González.

Vocales: Tomás Tello Regadera.

    Juan Castillo Trenado.

                Julián Moreno Cortijo (V. Suplente)

                Federico Muñiz González (V. Suplente)

Se fijó como fiesta reglamentaria de la Guardia de Honor, el 12 de octubre de cada año por ser el aniversario de la Coronación canónica de Nuestra Señora. En los primeros aniversarios celebráronse igualmente solemnes actos religiosos y culturales, como se puede apreciar por los programas desarrollados, con variados e interesantes festejos populares que atrajeron al vecindario y a un numero destacado de visitantes, aunque en el aspecto económico no fue tan positivo, ya que en los dos primeros años se generó un déficit de 2.406’77 pesetas, que afrontó generosamente el propio Presidente.

Uno de los primeros acuerdos de la Nueva Junta fue, ofrecer la Presidencia de Honor de la Guardia de Honor a S.M. Alfonso XIII, quien aceptó complacido según la Real Orden, de 27 de abril de 1929.

En su primer año de vida la Asociación contaba ya con 170 miembros y al final del primer trienio se había duplicado: 234 Caballeros, de los cuales 116 era activos y 118 protectores. De los socios protectores 34 era de la provincia de Cáceres, 23 de la de Badajoz, 19 de la de Toledo, 20 de Madrid, 4 de Zaragoza y el resto de diversas provincias.

            Los socios ACTIVOS, según el art. 20 del Reglamento tenían que cumplir los siguientes requisitos:

1.      Residir en Guadalupe

2.      Pertenecer a la Hermandad de Guadalupe (fundada en 1909 por los Franciscanos)

3.      No ser menor de 18 años.

Sus principales obligaciones eran que los días 12 de cada mes, debían hacer la correspondiente Guardia ante Nuestra Señora, en  grupos de 6 u 8 Caballeros y en turnos de media hora ininterrumpidamente durante doce horas. Además debían ostentar la insignia de la Asociación en todos los actos públicos y rezar, durante el turno de la guardia. Confesar y comulgar el 12 de octubre de cada año, al mismo tiempo que este día tenían que pagar la cuota anual, que para los socios activos era de 1 peseta al año.

Por su parte, los socios PROTECTORES o forasteros están eximidos de la Guardia, aunque deberán cumplir con el resto de las obligaciones y abonar además cada año su cuota que es de 5 pesetas como minimum.

El primer Reglamento de la Asociación fue aprobado por el Ordinario de Toledo, el día 3 de enero de 1930, procediendo seguidamente a su publicación en Cáceres, en la tipografía “Extremadura”. Durante este periodo, se publicó el primer Boletín titulado “Los Caballeros de la Guardia de Honor”.

En 1936, debido al traslado de Manuel Mayoral a Hervás, fue nombrado Presidente Constantino Alonso y Alonso, que ostentó la presidencia hasta su fallecimiento en 1948. A pesar de la merma que sufrió la Asociación durante la guerra civil, ésta mantuvo el fervor religioso entre los hombres de Guadalupe.

Buena prueba de ello fue que, tras el final de la contienda en 1939, se intentó constituir una FILIAL de la Guardia en Madrid, concretamente en la Parroquia de San Millán, donde ya funcionaba la Congregación de Nuestra Señora de Guadalupe, aunque al parecer los contactos no dieron los resultados apetecidos.

En cambio, si consiguió la Asociación agregarse a la Prima Primaria de Roma bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe y San Francisco de Asis, en virtud del diploma concedido el 3 de octubre del año 1940, con ello los Caballeros de la Guardia de Honor recibían un sumario de gracias y privilegios, tales como indulgencias plenarias, previas la confesión y comunión el día de su ingreso, en los días de las fiestas de la Natividad del Señor, Ascensión, Inmaculada Concepción, Anunciación, Purificación y Asunción, o en trance de muerte y también indulgencias parciales.

Según recoge el programa y la crónica de la Fiesta de la Hispanidad, publicada en El Monasterio de Guadalupe, en el número 350 (1944) se nombró Presidente Honorario de la Guardia de Honor de Nuestra Señora de Guadalupe al Excmo. Sr. Luis Julve Ceperuelo, natural de Alcañiz (Teruel) y gobernador de la Provincia de Cáceres (1944-46), al que se le impuso la medalla-insignia de Caballero, se le hizo entrega de un artístico pergamino con su nombramiento y se le ofreció un caluroso homenaje y velada literaria. Quizás, por no estar recogido este acuerdo en el Acta correspondiente, dicha noticia ha pasado desapercibida, aunque el cronista de la mencionada revista El Monasterio de Guadalupe, en el siguiente número, entre los visitantes ilustres cita, en el mes de diciembre, la visita del Gobernador y Jefe provincial del Movimiento, Luis Julve Ceperuelo, quien llegó a Guadalupe para hacer entrega de varios donativos a las familias damnificadas por la terrible tormenta de Septiembre, cuyo importe ascendían a 12.000 pesetas.

Esta gratitud quedó magníficamente expresada en los versos del vate guadalupense Angel Marina, el 10 de octubre de 1944:

“...Acudísteis veloz a este pueblo

 como acude la sangre a la herida.

 Escuchasteis las voces de la angustia

de estas pobres víctimas

y tendiendo los brazos cerrasteis

las venas abiertas que sangre fluían...”

Quizás fue la generosidad con la que los Caballeros de Santa María atendieron el amor dispensado a la Santísima Virgen de Guadalupe, por ello no dudaron en entregar lo mas preciado de su Guardia de Honor, su Presidencia honorífica. Tras dejar su cargo de Gobernador civil en 1946, por su traslado a Castellón como Gobernador de esa provincia, entregó su bastón de mando a Nuestra Señora de Guadalupe, por su profunda devoción y afecto a esta advocación, que llevó siempre con él hasta su muerte el 27 de julio de 1982 en Alcañiz (Teruel).   

En 1948 falleció el Presidente Constantino Miguel Alonso y Alonso, quien fue sustituido por el primer vocal   José Moreno Collado, hombre joven que impulsó los actos conmemorativos  del XX Aniversario de la Coronación con mayor solemnidad: hubo mayor abundancia de cohetes, Banda de Música, becerrada y verbena  en el atrio del Monasterio, quizás en parte, porque se aprobó un aumento de las cuotas en 1947, las cuales quedaron establecidas en 10 pesetas para los socios activos y 15 para los protectores.

En octubre de 1949, de acuerdo con el reglamento se produjo la renovación de la Junta directiva, en la que José Moreno Collado fue elegido Presidente de la Asociación. En esta misma Asamblea general se acordó publicar de nuevo la hoja o boletín de los Caballeros y ofrecer  la Presidencia  de Honor de la Asociación, al Jefe de Estado Español, Francisco Franco Bahamonte, quien  la aceptó en 1950.

La celebración del XXV Aniversario de la Coronación, en 1953, propició la creación de una Comisión, aunque ésta no prosperó, al encargarse la Comunidad Franciscana de todos los preparativos.

A propuesta del Caballero Francisco Torrejón Muñiz se acordó en la Asamblea General de 1952, ofrecer a Nuestra Señora un Cetro, que fuera lo más hermoso posible, realizado por Talleres de Félix Granda. Su importe de 32.000 pesetas se cubrió con aportaciones de 25, 50 y 100 pesetas, aunque también contribuyó considerablemente a la construcción del nuevo Trono de la Virgen.

Los XXV años de la Asociación (1954) se celebró un solemne Tríduo y rosario de la Aurora. Los actos culturales, velada literaria y quema de fuegos artificiales.

En 1955, en la Asamblea del 12 de octubre, fue elegido Presidente Pedro Rivas Rodríguez, quien permaneció durante dos trienios en el cargo y tras un periodo de descanso asumió nuevamente la presidencia en 1967.

Con motivo del Año Santo Guadalupense de 1957, concedido por S.S. Pío XII por el 50 Aniversario del Patronato de la Santísima Virgen de Guadalupe sobre toda Extremadura, la Asociación acordó la confección de un manto para la Virgen, que sirviera de protección a aquellos Caballeros que se vieran en peligro de muerte. La confección costó 4.307’85 pesetas y corrió a cargo de las hermanas Guadalupe y Gregoria Rubio de la Rocha, a las que se les concedió el privilegio de poder ostentar nuestra medalla-insignia que les fue donada, en calidad de Damas Camareras.

Como toda obra humana evoluciona y se transforma, se hacía necesario una revisión del Reglamento y esta se produjo en 1960, con la aprobación de unos nuevos Estatutos por el Ordinario de Lugar.

En la Asamblea de 1963, fue elegido Pedro Torrejón Muñiz, quien acordó la publicación trimestral de un boletín, con el título de “Caballeros de Nuestra Señora de Guadalupe”, con el fin de comunicarse con todos los miembros de la Asociación y que, ininterrumpidamente se estuvo publicando hasta 1967.

Como no se había efectuado todavía la entrega del título y medalla al Generalísimo, esperando su visita a Guadalupe, se decidió en 1964 solicitar la correspondiente audiencia, que fue concedida el 3 de febrero de 1965. A dicha recepción asistió la Junta directiva en pleno, los ex-presidentes José Moreno Collado y Pedro Rivas Rodríguez, así como Luis Montero de Espinosa y Rodríguez, artífice del artístico pergamino  o título de Presidente de Honor, el padre director fray Benigno Lerchundi y fray Arturo Álvarez Álvarez, Don Gregorio Marañón Moya, presidente del Instituto de Cultura Hispánica y don  Antonio Castejón Espinosa, teniente general y artífice de la liberación de Guadalupe en 1936 de la Columna Fantasma, a estas dos últimas personas se les reconoció con el nombramiento de Caballeros de Honor.

En 1968 fallecía en Guadalupe, el día 1 de febrero, Manuel Mayoral Rodríguez, nombrado dos años antes Presidente Honorario Perpetuo, fue el verdadero fundador y uno de los más valiosos miembros y artífice principal de nuestra Asociación.

En la reunión ordinaria de la Junta de Gobierno del día 14 de septiembre de 1969, se acordó entre otros asuntos, celebrar una Comida de Hermandad para todos los Caballeros el 12 de octubre, Fiesta Mayor de la Asociación, práctica que nos convoca y nos reúne, todos los años en torno a la mesa.

En la Asamblea general de 1971 fue elegido como Presidente don Carlos Cordero Barroso, estableciendo además por primera vez una asistencia espiritual bicéfala, compuesta por el padre director fray Manuel Castrillo, párroco y fray Serafín Chamorro, guardián o superior del Real Monasterio. Se renovaron también las vocalías y se reanudó la publicación del boletín, ahora bajo el título de “Cartas de Guadalupe”.

El sacerdote guadalupense y Caballero de Santa María, Nicolás Sánchez Prieto, promotor de muchas iniciativas de la Asociación, propuso en 1972 celebrar el Día de las Guadalupes, como acto emotivo y lleno de amor hacia María de Guadalupe. Se trataba en definitiva, de llamar a todas la Guadalupes extremeñas de 6 a 25 años. Se hicieron carteles murales, se escribieron saludas. El día 6 de septiembre de 1972, festividad litúrgica del patronato de Santa María de Guadalupe, las  calles de la puebla se llenaron de mujeres ataviadas con el traje regional de su localidad, con cántaro de cobre y ramo de flores, y en procesión acudieron al templo para depositar su ramo de flores. Después de la misa oficiada por don Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo, todas las Guadalupes celebraron una comida de Hermandad. Por la tarde tuvo lugar la elección de la Guadalupe del Año, que recayó en la señorita Guadalupe Peribáñez Ruedas, de Abertura (Cáceres).

Varios años después siguió celebrándose esta hermosa fiesta, que posteriormente ha sido asumida por la Asociación de Damas de Santa María de Guadalupe, en su ofrenda floral anual a Santa María de Guadalupe.

La nueva Junta acordó celebrar en 1972 unas Jornadas de Hispanidad y crear un premio de Poesía dotado con 25.000 pesetas, que en lo sucesivo se titularía Premio de Poesía de Hispanidad. No faltó la música ni el teatro. Durante 12 ediciones las Jornadas de la Hispanidad supusieron un buen referente cultural de la Asociación. A los premios de Poesía, se sumaron otros como el de Periodismo, Ensayo, con destacadas actuaciones musicales, por lo que fue necesario reunir a organismos y entidades regionales que ayudaran económicamente a la Asociación: Diputaciones Provinciales, Caja de Ahorros de Plasencia, Ayuntamiento de Guadalupe y Comunidad Franciscana.

En 1972 se actualizó el emblema de ojal de la Asociación, que había sido creado en 1932. Durante dos años se publicó una Memoria anual en la que se recogían todas las actividades llevadas a cabo por la Asociación, una vez más, la falta de medios económicos privó a la Asociación de seguir contando con esta publicación.

El 3 de noviembre de 1973 se acordó nombrar a don Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo, Caballero de Honor, por su acendrada  devoción a Nuestra Señora de Guadalupe.

A propuesta del presidente, se crea el Título de Caballero, cuyo diploma a partir de 1974 se entrega a todos los nuevos Caballeros.

El 4 de julio de 1974, a propuesta de don Carlos Cordero Barroso, se acordó conceder el título de Caballero y nombrar Caballero de Honor a la Excelentísima Diputación Provincial de Cáceres y a la Caja de Ahorros de Plasencia, por la ayuda que año tras año prestan a la Asociación.

En 1975, tras quedar vacante la Presidencia de Honor de la Asociación, por el fallecimiento del Jefe de Estado Español, se ofreció ésta a S.M. el Rey don Juan Carlos I, quien la aceptó el día 10 de marzo de 1976. Un año después justo, en la visita de SS. MM. Los Reyes a Guadalupe se le imponía a don Juan Carlos I la Medalla de Oro de la Asociación, en este caso la de su abuelo Alfonso XIII y se le entregaba el título de Presidente de Honor, obra realizada por el Caballero Luis Montero de Espinosa.

En 1977, el 16 de Junio, la Asociación de Caballeros fundó la rama femenina de la Asociación, denominadas Damas de Santa María de Guadalupe, proyecto largamente acariciado, pues ya en 1974 el Presidente, Carlos Cordero Barroso lanzó la idea de la creación de la Asociación, aunque su sugerencia no fue bien acogida entonces. Ciertamente   que, la creación de esta Asociación ha supuesto una aportación importante para la expansión y devoción de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe.

El 12 de octubre de 1977 la Asociación confeccionó una nueva bandera, ricamente bordada con nuestro escudo, donada por el matrimonio Regino Cantelar Gil y Francisca Sánchez Torres.

Con motivo del 50 Aniversario de la Coronación, 12 de octubre de 1978, la Asociación regaló a la Virgen una Campana denominada la Niña, de 783 Kilos, realizada en la Casa Carlos Perea, de Miranda del Ebro.

La Junta de Gobierno de la Asociación fue recibida en Audiencia Real por S.M. Juan Carlos I, el día 21 de abril de 1980, a las 12’15 horas en el Palacio Real, en la que se dio cuenta a Su Majestad, como Presidente de Honor de nuestra Asociación, de los actos celebrados con motivo del 50 Aniversario de la Asociación y se le hizo entrega de la medalla conmemorativa de la Coronación de la Santísima Virgen y de la Tarjeta de propagandista guadalupense a Sus Majestades. Audiencia que se caracterizó especialmente por la gran cordialidad y por el recuerdo y cariño de S.M. hacia Guadalupe. Al agradecer nuestro Presidente Carlos Cordero la asistencia de toda la Familia Real a los actos del Cincuentenario de la Coronación de la Santísima Virgen y proclamación de la Hispanidad, le dijo a S.M. que esto había supuesto un fuerte empujón para aumentar el conocimiento y devoción de la Virgen de Guadalupe y éste le contestó que en lo sucesivo procuraría seguir dando empujoncitos constantes, para que esta imagen sea cada día más conocida y venerada.

El 12 de octubre de 1980 se aprobó los nuevos Estatutos, por los que la Guardia de Honor pasó a denominarse Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe.

Después de 14 años de gobierno de la Asociación, Carlos Cordero Barroso presentó su dimisión, lo que dejó un gran vacío, que fue suplido en 1984 con el nombramiento de una Comisión Gestora, de 13 miembros, aunque esta no consiguió formar Junta de Gobierno, ni elaborar un programa para los actos religiosos y culturales de 1995.

En octubre de 1986, se presentaron unos nuevos Estatutos que recibieron el placet de la autoridad diocesana y supusieron un impulso nuevo para poner en marcha de nuevo la Asociación.

En noviembre de este mismo año, 1986 fue elegido el séptimo Presidente de la Asociación don Francisco Rivero de Jodar, residente en Cáceres, cuyo carisma y devoción a Santa María trasmitió a todos los Caballeros, en los dos escasos años que gobernó, ya que falleció en 1988, en pleno ejercicio de su cargo. Según contemplaban los  vigentes Estatutos, se hizo cargo de la Asociación hasta las próximas elecciones, Gregorio Baltasar Cordero, hasta entonces vicepresidente. Durante su mandato se reanudan los actos culturales y se convocan varios premios, y sale a la luz de nuevo el boletín, bajo el título de “Caballeros de Guadalupe”, publicación anual que ha continuado hasta nuestros días.

En la Asamblea general del 12 de octubre de 1990, fue elegido don Francisco Carrasco Rol, octavo presidente de la Asociación, quien ha permanecido en el cargo 12 años. Durante su etapa, la Asociación ha experimentado un profundo cambio y ha consolidado con numerosos y destacados actos religiosos y culturales su proyección hispánica y expansión de la devoción guadalupense, especialmente con los Encuentros de Guadalupe, organizados conjuntamente con la Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura, la Comunidad Franciscana y la Real Asociación con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, ha contribuido a que el día 12 de octubre tenga una señalada representación regional y nacional, convirtiéndose en uno de los días más señalados del calendario guadalupense.

A propuesta del entonces Secretario, Antonio Ramiro Chico, se acordó en 1991, en Asamblea General, la creación de nuevos distintivos para la Asociación: medalla ovalada con cordón trenzado en azul y blanco, banda de idénticos colores con el escudo de la Asociación bordado.

También en 1991, la Asociación consiguió de nuevo tener su propia Sede o Local de reuniones dentro del Monasterio, aunque en esta ocasión sería compartido con la Parroquia, en la calle Alfonso Onceno, número 2, donde en la actualidad se conserva y custodia su archivo y pertenencias.

El reconocimiento público por la labor desarrollada por los Caballeros en estos sesenta y tres años de vida, le llegó en esta ocasión, del Excelentísimo Ayuntamiento de Guadalupe, quien acordó rotular una calle de la villa y puebla con el nombre de CABALLEROS DE LA VIRGEN, como homenaje  a dicha Asociación, que durante tantos años se ha venido distinguiendo por la difusión y conocimiento de Guadalupe.

Como Asociación religioso-cultural, la Junta de Gobierno solicitó el 7 de febrero de 1991, al Ministerio de Economía y Hacienda el  Número de Identificación Fiscal  o N.I.F. G -10117562.

Con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, la Asociación a propuesta de Antonio Ramiro Chico, acordó en Asamblea General, obsequiar el 12 de octubre de 1992, a Santa María de Guadalupe como Reina de la Hispanidad, el Toisón de Oro, collar que desde el siglo XVII había lucido Nuestra Señora hasta la exclaustración de 1835, obsequio hecho entonces por don Manuel Diego de López de Zúñíga y Sotomayor, duque de Béjar.

Confeccionado el nuevo collar en Talleres Granda, está labrado en plata sobredorada y ostenta un medallón central en esmalte, alusivo al papel que tuvo Extremadura en la conquista y evangelización del Nuevo Mundo. Su importe de 600.000 pesetas fue cubierto en su totalidad por las aportaciones extraordinarias de los Caballeros.

Con el fin de que no coincidiera las Asambleas electivas con el 12 de octubre, fiesta principal de los Caballeros, la Junta de Gobierno propuso celebrar las Asambleas ordinarias y electivas el 12 de marzo, propuesta que fue aprobada por mayoría y que desde 1995 los Caballeros vienen celebrando anualmente este segundo encuentro, conjuntamente con la Asociación de Damas de Santa María de Guadalupe, para ello se acordó celebrar esta jornada el sábado más próximo al 12 de marzo con la finalidad de facilitar a Caballeros y Damas su desplazamiento.

El 20 de mayo de 1998 S.M. el Rey don Juan Carlos I concedió el título de REAL, previa petición de su presidente Francisco Carrasco Rol, a la Asociación, por lo que a partir de esa fecha ha pasado a denominarse Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe.

La nueva titularidad de la Asociación obligó a la Junta de Gobierno introducir dicho título en la bandera, pero ante la imposibilidad de hacerlo, se acordó en la sesión ordinaria del 12 de junio del presente año, confeccionar una nueva bandera que se encargó en la Casa  “Los Seises”, de Sevilla.

También en 1998, se produjo el Hermanamiento entre la Real Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, de Úbeda y  Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe, tras acuerdo tomado por unanimidad por ambas Juntas directivas.

En la Asamblea General ordinaria de marzo de 2002, con  motivo del próximo 75 Aniversario de la Coronación, se acordó por unanimidad obsequiar a Nuestra Señora de Guadalupe con una prenda o vestido, llamado vulgarmente manto, el cual ha sido confeccionado y bordado en oro fino, sobre raso de color Roas, en los talleres del bordador Francisco Carrera Iglesias, de Sevilla, por un importe de 20.252 euros.

El 9 de marzo de 2003, la Real Asociación celebró Asamblea General Electiva, en la que fue nombrado noveno Presidente Antonio Ramiro Chico, a quien le ha correspondido conjuntamente con su Junta de Gobierno, la Comunidad Franciscana y la Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura celebrar el 75 Aniversario de la Coronación canónica y regia de Santa María de Guadalupe, presidido por S.M. la Reina de España, doña Sofía, el 11 de octubre, con un nutrido programa de actos religiosos y culturales.

Las fiestas del 75 Aniversario comenzaron con un solemne tríduo, los días 8, 9 y 10 de octubre, cuyas predicaciones corrieron a cargo de los tres últimos guardianes: fray Serafín Chamorro, fray Luis Blanco Arias y fray Joaquín Domínguez Serna. Por su parte, las Jornadas de Hispanidad, se iniciaron con el Torneo de la Hispanidad de fútbol sala, cuyo trofeo es una magnífica pieza de artesanía guadalupense, obra de Manuel Torrejón Collado. Varios conciertos de música clásica y la conferencia de la Gala de la Hispanidad, pronunciada por eminentísimo José Miguel Santiago Castelo, presidente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, pusieron el broche de oro a tan señalada efemérides.

Con anterioridad, el 17 de mayo de este mismo año, una representación de la Real Asociación viajó hasta Saceruela (Ciudad Real) con el fin de entronizar una imagen de la Virgen de Guadalupe, en su iglesia parroquial. Calurosamente recibidos por su alcalde Germán Díaz, la Orden del Sacer y todo el pueblo de Saceruela, fue entregada la medalla de oro de la villa y otros presentes a fray Guillermo Cerrato Chamizo, guardián del Real Monasterio y asistente eclesiástico de la Real Asociación. Jornada de exaltación y de profunda devoción guadalupense.

El día 27 de septiembre una nutrida representación de Caballeros y Damas viajaron hasta Sevilla, invitados por la Casa de Extremadura y por la Hermandad de la Virgen de Guadalupe, para procesionar a Nuestra Señora de Guadalupe de Sevilla, con motivo del 75 Aniversario de la Coronación. Emocionante y cálido resulto ver a Santa María procesionar por las calles de la capital más mariana del mundo, sobre su artístico paso procesional, en el que ha contribuido para su financiación la Real Asociación de Caballeros con 1.000 euros.

La Asociación participó, el 5 de octubre de 2003, de la inauguración del monumento a Santa María de Guadalupe, Evangelizadora del Nuevo Mundo, relieve en bronce donado por el Caballero Pedro González Rodríguez-Morcón, obra labrada por Juan M.González e instalada junto al atrio de la Basílica guadalupense. El Guardián del Convento, fray Guillermo Cerrato Chamizo, dio el "Buenos Días, España", en el programa "Protagonistas" de Luis del Olmo, tras contactos mantenidos por el presidente con directivos de Onda Cero Radio.

La Junta de Gobierno, en sesión celebrada el 6 de diciembre, con motivo del 75 Aniversario acordó conceder el título de Caballeros de Honor a tres destacados miembros de la Asociación: Luis Alcoba Reino, Carlos Cordero Barroso y Joaquín Vázquez Alonso. También, en este mismo año, se han celebrado los 25 años de vida de la Filial de Caballeros y Damas de Santa María de Guadalupe de Madrid, que al igual que su matriz se constituyó con el impulso de un puñado de guadalupenses. En esta ocasión, con motivo de su participación en las efemérides del 50 aniversario, que despertó en ellos un nuevo espíritu de entrega y devoción a Nuestra Señora, y que han sabido renovar mensualmente con sus encuentros. Primero en la Parroquia de Nuestra Señora de Europa y posteriormente, en la histórica iglesia gótica de San Jerónimo El Real, donde recibe culto una imagen singular de Nuestra Señora de Guadalupe, ante la que los Príncipes de Asturias, desde Felipe II, han hecho sus correspondientes "juras", y que los Caballeros y Damas de Guadalupe han llenado de nuevo de gloria con sus cultos y oraciones mensuales.

La nueva Junta de Gobierno ha dotado a la Asociación de nuevos medios técnicos, informáticos y de comunicación, acorde con las nuevas tecnologías del siglo XXI: Teléfono:927 154192; Fax: 927 367177; Correo electrónico: Información@caballerosdeguadalupe.com ; Internet, Página Web: www.caballerosdeguadalupe.com , con lo que se facilita considerablemente la comunicación entre sus miembros, una mayor difusión de la devoción de Nuestra Señora, reconocimiento de sus títulos de Patrona de Extremadura y Reina de la Hispanidad y mayor divulgación de los valores histórico-artísticos de este Patrimonio de la Humanidad. El 21 de marzo del 2004, la Real Asociación celebró el 75 Aniversario de su Fundación, con un triduo a Nuestra Señora de Guadalupe, los días 18,19 y 20; veladas literario-musical, dedicada a la Asociación y un encuentro entre Hermandades.

Después de casi tres siglos la Virgen de Guadalupe de Rianxo, la Rianxeira, volvió hasta este Santuario, donde en 1773 fray José de Santiago, monje jerónimo, natural de Rianxó la confeccionó en papel prensado para que su pueblo natal la rindiera culto. El día 21 presidió la celebración eucarística monseñor Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo, Primado de España.
Sin lugar a dudas, estos setenta y cinco años de servicio a Nuestra Señora, han hecho la guardia más hermosa que se pueda ofrecer a Santa María de Guadalupe por parte de esta Real Asociación de Caballeros de Guadalupe.

En la Asamblea General de 2004 se acordó adherirse a la Comunidad Franciscana y solicitar también, por parte de la Real Asociación, a la Santa Sede un Año Jubilar Perpetuo para este Santuario. Solicitud que ha sido atendida y Guadalupe podrá celebrar su Año Santo, cada vez que la festividad litúrgica de la Patrona de Extremadura, 6 de septiembre coincida en domingo.
En esta Asamblea se acordó también solicitar a los Países Iberoamericanos sus respectivas banderas, con el fin de que estén presentes en el Real Monasterio, como sede o casa de la Reina de la Hispanidad.

Ciento cuatro Caballeros y Damas de Santa María de Guadalupe, peregrinaron los días 10,11, 12 y 13 de septiembre a Santiago de Compostela para ganar las indulgencias del Año Santo Jacobeo y participar en Rianxo (A Coruña) del 150 Aniversario de la Festa de la Virgen de Guadalupe, la Rianxeira. Encuentro inolvidable que compartimos con miles de gallegos con los que nos hermanamos bajo la protección de Santa María de Guadalupe, que más que nunca fue proclamada Reina de las Españas o de la Hispanidad en su procesión marítima por las Rías Bajas, acompañada con varias imágenes de la Virgen de Guadalupe, llegadas desde distintos puntos de la geografía española y americana.

Miguel del Barco, Caballero Benefactor y Director del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, obsequió a la Real Asociación en su 75 Aniversario con el estreno de la partitura "Marís stella", que interpretó en el concierto de Órgano de la Gala de la Hispanidad.

Con motivo también del septuagésimo quinto centenario de la Real Asociación la Junta de Gobierno ha creado los Premios Guadalupe-Hispanidad, que se entregarán anualmente, dentro de las Jornadas de Hispanidad, a tres personas o entidades que hayan destacado en la proyección de los valores que emergen del nombre de Guadalupe y por su esfuerzos en estrechar lazos entre los pueblos iberoamericanos.

El 16 de octubre, el Departamento de Loterías y Apuesta del Estado reprodujo la imagen de la Virgen de Guadalupe, en los Décimos de Lotería Nacional con la siguiente leyenda: "Ntra. Sra. De Guadalupe, Patrona de Extremadura y Reina de la Hispanidad. 75 Aniversario de la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe".

La visita SS. AA. los Príncipes de Asturias a Guadalupe los días 9, 10 y 11 de diciembre de 2004, con motivo de su participación en el III Seminario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas sobre las Humanidades y el Patrimonio Cultural, propició a nuestro Presidente, Antonio Ramiro, entrevistarse y entregarles personalmente la artística felicitación que con ocasión de su reciente matrimonio la Real Asociación les cursó en su día.